Mil palabras para una imagen


La joven que gustaba de leer a escondidas

Imagen extraída de Pixabay

Ella se esconde para leer,

En la biblioteca de su padre hay libros prohibidos para la mujer,

Sabe por su madre, que nunca aprendió sobre las letras, lo que sufre por desconocer las palabras.

Pero es mejor que nadie se entere, y solo cuando no hay nadie en casa, aprovecha a revolver los cajones, despliega los libros y hurga por sus páginas.

Será mejor que ordene antes de que lleguen y la encuentren haciendo cosas que no debe, ella está solo para limpiar y cocinar, eso mantiene claramente su padre.


¿Te animas a elegir alguna imagen y escribir lo que ella te inspire? 😉

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El lugar de las sobras


Cuántas veces me quedo entusiasmado al terminar de leer un libro, llegar al final y volver a ojear la síntesis en el dorso. En la librería, con aquel grueso libro en las manos, fue la síntesis lo primero que leí y cual necesitaba releer ahora concluida y satisfecha mi necesidad lectora. Al final pienso: «Qué claro describe en un párrafo, lo que leí en 24 capítulos», pero al comienzo fue algo tan plano, sin profundidad (no había leído ni siquiera la primera página del libro).

En ese memento en que no queda mas que el cartón del fondo, esa contra tapa que no tiene nada más para contar, entonces es hora de salir a buscar la otra parte, lo que queda, o si fuese el final solo sentarse y reflexionar “que sería de mí si no hubiese leído esto”, o “lo bien que invertí mi tiempo”.

Pero siempre hay una piedra que se mete en el zapato, y molesta un poquito, ¿solución? = sacudir el pie un poco. ¿Parece que no está más?,  ¡Pero noooo! Ahora está en un lugar más molesto.

¿Qué es esta piedra?

En el lugar de las sobras, solo hay eso, sobras. Lo que queda y a conformarse. :/

Para mí, la piedra que me molesta es la falta de libros, y más los libros que son secuela o trilogía. De seguro que en el gran Bs.As hay, claro, pero no está a la vuelta de la esquina de mi casa.

Agradezco que hayan librerías en la ciudad, pero me quedo con las ganas de seguir leyendo esos libros que no llegan. Y aunque una solución sean los ebooks, o alguna distribución digital de los libros, no es lo mismo.

Por eso considero que el interior de mi país es el lugar de las sobras, quizás exagerando un poco, pero aún no consigo los libros que busco.

¿Qué será mejor?, yo estaba pensando hacer una compra por Internet. Pero no se… ¿Me convendrá?

Si están en la misma que yo, les dejo unos sitios de librerías y distribuidoras.

Tematika

SBS

Librería Santa Fe

Butique Del Libro

Cúspide