Manos que hacen


Las manos, ¿Cuál será su propósito?. Con las manos, al menos una, conocemos el mundo.

La percepción de lo que vemos, nunca sería más real si lo sintiéramos, con la palma de la mano, con los dedos. Pero tampoco es necesario tocar con las manos si se puede sentir con el rostro; un beso en la mejilla. Y sentimos también con los pies; aquella pequeña piedra entre los dedos que tanto incomoda.

Pero las manos tienen más que dar, porque son símbolo de anhelo en el sueño, aquello que llega como un regalo y queremos tomar, o eso que se va y no lo queremos soltar.

También es conocimiento, el arte de la pintura, la música que se interpreta, la tinta en la escritura, el mismo libro que de no ser por las manos quedaría cerrado, desdeñado por la imposibilidad de que los ojos conozcan su interior.

Muchas cosas que se perderían si no fuera por las manos. Aun así, a menester de ellas, no somos inútiles. Me apego a que una mano no tiene un propósito, que un pie no tiene un propósito. Diría que logran ser el qué para hacer el cómo (el medio para el fin), porque para caminar no solo se puede caminar con los pies, o para escribir no solo se escribe usando las manos.

Al menos ahora creo que nada sirve para nada y sirve para todo, quizás no llegues a volar, solo porque tus manos sirven para una extensa lista de cosas, tampoco será posible lo imposible. Son manos, no alas.

Anuncios

Santa, hechicera


La guitarra comienza,

un picado de cuerdas,

recorre tu cuerpo,

las manos remolinean.

Santa, hechicera,

pisas con fuerza, guerrera.

Flor en peineta,

miras de frente,

y sonríes,

¡engañas corazón!

Amores ajenos,

la reina mentira,

son los elogios,

de tus cautivos.

Mi corazón,

te lo has llevado,

yo ya sin más,

he perdido.

Son tus ojos,

de fuego encendido,

que quema,

y me quemó.

El fuego inextinguible


Entonces el niño tomó la mano de su madre y ella le devolvió una sonrisa que de trasfondo eran el amor, el dolor, la felicidad y la angustia.

Le dijo con los ojos nublados y llorosos.- Quisiera mañana verte solo un momento, lamento no poder conocer tu rostro -Trastabilló cuando su garganta se hizo un nudo-. Hijo.

Y el niño recordó para siempre, cuanta calidez sintió aquel momento. Aquel fuego fue inextinguible.

elephant

Hoy escribo #1


El viento sopla en tu contra y a mi favor, y la lluvia me abraza celosa del viento, yo escapo y me salen a buscar. Encuentro tu reparo, me miras de reojo pero no me das la cara, suspiras como si fuera alguien indeseado pero no pareces molestarte con mi presencia. No dijimos nada, porque no había que decir, sí cruzamos algunas sonrisas, simples, vagas, pero sanas y rato más, cerré los ojos. Creo que te desveló el saber que esa noche no irías a dormir con tus manos vacías, no me acuerdo de lo que fue, aunque en mis sueños sentí como tus manos eran tibias y estaban junto a las mías. Lo certero fue que el frío se olvido de nosotros, y la lluvia ahora busca ahogarme, siempre fue obstinada y lo que no puede ser de ella, dice no puede ser de nadie. Pero no le tengo mal en pensamiento, sí me gustaría ver el sol, pero ya es de mí, el ruido de las gotas que golpean mi ventana. Por otra parte, el viento ya mermó, no nos ha olvidado, cierto es. Y tu, conservas las manos tibias que soñé.