Pequeño, los sueños son felices.


Descansa, pequeño.

Juega en los sueños,

los tuyos.

Rogaré por que llegues al final,

y que me cuentes todo,

para cuando vuelvas.

Mientras tanto, duerme,

sonríe, y disfruta de aquel lugar,

porque cuando despiertes,

no lo encontrarás.

Anuncios

Lo sabio del tiempo, la percepción fugaz


Nace un niño,

Nace una niña,

En algún lugar lejos,

Las estrellas admiran

Una de ellas se despide en un flash,

desaparece,

Allí el primer llanto.

Hay razones por las que mirar al cielo,

Porque seremos diminutos ante una estrella,

Y tendremos miedo a su fuego,

Pero también hay razones por las que mirar el suelo,

Donde el niño y la niña van a crecer,

Y seremos dichosos de amarnos los unos y los otros,

Cavilar sobre todo, sobre lo sabio del tiempo,

Porque nada es eterno por una razón,

Y aún así la muerte no escapa de si misma.

Como todo nace, todo se deshace.

El fuego inextinguible


Entonces el niño tomó la mano de su madre y ella le devolvió una sonrisa que de trasfondo eran el amor, el dolor, la felicidad y la angustia.

Le dijo con los ojos nublados y llorosos.- Quisiera mañana verte solo un momento, lamento no poder conocer tu rostro -Trastabilló cuando su garganta se hizo un nudo-. Hijo.

Y el niño recordó para siempre, cuanta calidez sintió aquel momento. Aquel fuego fue inextinguible.

elephant