La vida es un instante


Un bloque sobre una cuerda,
El vacío hacia arriba y hacia abajo,
Pasa el tiempo y el equilibrio flaquea,
Se afloja y se tensa, se estira,
Tambalea de un lado al otro,
Trapecista, hueco y concreto,
Una pila de bloques crece y se tuerce,
No mires hacia abajo,
No te distraigas con lo de arriba,
Cada vez pesa más, cada vez más.
Ves como los hilos se desatan,
Suicidas que abandonaron su causa,
Te abandonaron.
Te descuidas y te ganó el tiempo,
Indicios del delito en la memoria.
Esporas de recuerdos viajan en el aire,
Te llegan y las consumes mil veces,
Mil veces como si fueran una sola,
La miseria y el dolor,
Suponen que los cargas,
Quizás, pero no estas seguro,
Senil, incomprendido, viejo.
Un día sí, otro día no.
Aún queda algo, y lo entregas,
Para qué me serviría guardar algo que puede que mañana no tenga dueño.
Nulidad, vacío, luz, adiós.

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Primero en mi, luego en todas las cosas


Imagina una rosa roja, como si fuera la más roja de todas. ¿Cuántos pétalos tiene?
Aquella rosa tiene espinas, y pinchan los dedos cuando se acercan al tallo para sostenerla sobre la mano. ¿Contaste cuántas espinas recorrían el tallo?
Ahora tómate un segundo para pensar en ti, ¿Cuánto de ti, conoces?
Cuando lo sepas pregúntate ¿Cuánto conoces de aquella rosa?, seguro que un poco más que antes.

Ideas que construyen


Las ideas que construyen, son todas buenas ideas. Y siempre hay que hacerlas bajar del plano mental, sino se esfumarán. Las ideas que se trabajan son aún mejores. Practicar una idea enseña a ver que lo lejano está cerca, como cuánto esfuerzo le dediquéis al realizarla.
Si tachas una idea, fíjate, qué te hace rechazarla, encuentra la causa de su problema e intenta idear una solución. Así tendrás de una idea pronta para desechar, una nueva idea que podría resultar más útil que cualquiera de las que están en la lista de ideas primordiales.
Y es por eso que todas las ideas son constructivas.

El amante antes de morir


Enterarse de que el día se derrumbó cuando era tarde, pero no de noche, no. La vulnerabilidad, la volatilidad y la franqueza de la vida, nada tan complejo que se extingue en un instante.
El eco de los pensamientos de sentirse diminuto, atrapado en la vida, y siendo egoísta con todo el mundo, pero satisfecho con lo poco que se ha hecho.
Claro, es el confort de ser libre, al menos ese es consuelo del inocente.
El romanticismo no me convence, es tan fácil despreciar la vida creyendo en cosas vacías. Pero somos tan tercos, y creemos en el amor poético, en la sutileza de las palabras que ya no se usan para entenderse al hablar.
Es por eso que al amor y a la muerte nunca las vamos a comprender, aunque las soñemos constantemente.

Debió haber sido escritor


Había una vez en un pequeño país
donde alguna gente se sentía feliz…

-NTVG, pensar.

Hay muchos fascinados con la manera de ser de el ex-presidente Mujica, de lo que me gustaría rescatar que ciertamente es un hombre con una filosofía (si se puede decir así), muy interesante (aunque no puedo opinar respecto de su ética política).

No quiero que mal interpreten este post, porque no es de política de lo que quiero escribir, más bien de la forma de pensar de este hombre. Introduciendo la idea de que Pepe, de no haber sido presidente uruguayo, debió haberse dedicado a escribir, a profesar sus palabras (no en un sentido religioso), y quizás haber sido uno más entre Galeano y Benedetti. Quizás le esté errando, pero no me parece que este hombre esté tan equivocado, y puede ser que no haya sido el mejor presidente de Uruguay (no soy quien para juzgar eso, porque no soy uruguayo), pero es un personaje del que da que hablar.

Sé, que escribir sobre esto me va a causar un posible reto, pero siento la necesidad de comentar lo que a mí parecer, al menos, este personaje uruguayo es un hombre que merece un mini post.

Les dejo un video, que me dio el pie inicial para escribir esto:

Comenten que les parece 🙂

Saludos!!

Lo sabio del tiempo, la percepción fugaz


Nace un niño,

Nace una niña,

En algún lugar lejos,

Las estrellas admiran

Una de ellas se despide en un flash,

desaparece,

Allí el primer llanto.

Hay razones por las que mirar al cielo,

Porque seremos diminutos ante una estrella,

Y tendremos miedo a su fuego,

Pero también hay razones por las que mirar el suelo,

Donde el niño y la niña van a crecer,

Y seremos dichosos de amarnos los unos y los otros,

Cavilar sobre todo, sobre lo sabio del tiempo,

Porque nada es eterno por una razón,

Y aún así la muerte no escapa de si misma.

Como todo nace, todo se deshace.