Escritor, tus personajes son Escritor


Me encantaría comenzar diciendo:

“Nuestras palabras son vulnerables a nuestro cambio de personalidad”

Sin embargo sería mejor abordarlo como:

“¿Nuestras palabras son vulnerables a nuestro cambio de personalidad?”

Porque entrando en el conflicto de la palabra, nos atrapa a cuestionarnos si realmente, lo que era una afirmación en un primer momento, ahora es incertidumbre.

Si te hace falta, lee nuevamente la pregunta. Será mejor que no tomemos nada como válido, siempre hay que volver a valorar si sabemos de verdad lo que sabemos.

Cuando tomamos un lápiz, o abrimos un documento en la pc, en el momento en que no damos el primer paso, allí descubrimos una barrera. Un muro de piedra, tan alto como nuestra vista, ocultando el limpio de la hoja.

Tomando en cuenta el esfuerzo que conlleva el llegar a la hoja en blanco, muchas veces daremos la vuelta sin siquiera intentar saltar el muro, o rodearlo.

Para cuando se nos ocurre pasar la barrera, para llegar al vacío de la hoja virgen, para recorrerla con trazos y letras, palabras, puntos, comas, dibujos, tachones y borrones. Es el tiempo de la concretar, de hacer brotar ideas en el papel.big-bang-458658_1280

Así, como si fueran destellos en la oscuridad, nuestras emociones se encienden en un chispazo de color incandescente.

En secuela a un post anterior (Ver Post), cuando llega la hora de crear un personaje, ¿Qué tanto de nosotros lleva en su personalidad?

Nuevamente vuelvo a la pregunta del inicio, y donde estos nuevos personajes que figuran, toman parte del escritor para volverse reales, o para generar cierta credibilidad al lector. Hasta podría decir que, como escritor, le doy un trocito de mi vida a ese ente surreal.

Entonces el lector descubrirá que, el escritor tiene ciertas “múltiples personalidades”, que son indispensables para hacer que sus personajes sean él desde distintas perspectivas. Pero, ¿Qué tan loco está el escritor?

No encontré mejor manera de responder, que no hacerlo. Pero puedo nombrar una película muy interesante, llamada Identidad (o Identity). Mezcla algunos géneros como el terror, thriller y suspense. Si no te gustan estos géneros, al menos tápate los ojos cuando suceda algo feo, pero hay que verla. 🙂

Es así que el escritor deja de lado todo lo que es para volverse más, porque aunque siendo hombre, siempre hay un personaje mujer, o viceversa. O cuando existe un asesino; el escritor no es un asesino (al menos yo no). O cuando el personaje es de Marte. ¿Cuánto toman estos personajes de nosotros?, y ¿Cuánto tomamos nosotros de ellos?

Sin mucho más, Gracias. Sé que dejo muchos temas abiertos, pero hoy me quedo aquí. Otro día seguiré.

Anuncios

¿Cómo es tu personaje?


De seguro que en cualquier lectura, en donde se pueda reconocer al personaje que narra, o que es narrado desde un punto de vista externo a él, existe un cuerpo de personalidad más bien trabajado que el aspecto físico. Es decir que los detalles de la manera o los modos de ser del personaje resaltan (o deberían resaltar) más que los detalles de la apariencia. Al menos, es así como lo percibo.

toy

Decidir si el personaje será rubio, castaño, pelirrojo, si será alto, bajo o mediano, juegan un papel importante, pero no lo suficiente como para generar un encuentro profundo con el lector. Claro que si del personaje que estamos hablando tiene cuatro brazos o una cola, influye de seguro en el tipo de cuento y los gustos del lector en leer fantasía, o ciencia ficción.

Pero en la concepción real de ese ser que viajará por las páginas llevándonos a distintos escenarios, el saber cómo es (cognitiva y emocionalmente) el personaje, decidirá qué caminos tomar (digamos que hasta casi, por inercia). Pues si tiene inclinaciones ideológicas, gustos y disgustos, sueños, metas, etc, entonces el personaje pasa a personificarse de manera que, nos gustará o no, escucharlo narrar su historia.

snow-white

Más adelante voy a seguir con el tema, más bien con algunas preguntas: ¿De donde saca el personaje su personalidad?, ¿Qué tan explicita debe ser esa personalidad?

No quiero quitarle crédito a diseñar el aspecto físico del personaje, más bien es algo fundamental, porque un personaje hay que imaginárselo de alguna manera.