Primero en mi, luego en todas las cosas


Imagina una rosa roja, como si fuera la más roja de todas. ¿Cuántos pétalos tiene?
Aquella rosa tiene espinas, y pinchan los dedos cuando se acercan al tallo para sostenerla sobre la mano. ¿Contaste cuántas espinas recorrían el tallo?
Ahora tómate un segundo para pensar en ti, ¿Cuánto de ti, conoces?
Cuando lo sepas pregúntate ¿Cuánto conoces de aquella rosa?, seguro que un poco más que antes.